Fortalecer las películas, llevándolas a la máxima expresión de su singularidad, invitándolas a ser contundentes, arriesgadas,  imprevisibles, y también comprometidas con nuestro presente, con la vida y con el cine. 

Aprender a lo largo del proceso. Este espacio no está solamente pensado para apoyar la producción, también para cuestionarse y crecer mientras buscamos la forma justa para decir lo que queremos decir.

Formar parte de una comunidad. A través del diálogo es esencial identificar que cada película es un mundo pero al mismo tiempo comparte con las otras un lenguaje y un proceso, las preguntas de fondo, la responsabilidad de la mirada. 

Dar visibilidad. Al compartir el trabajo, no sólo se identifican las fragilidades y se fortalece la propuesta, también se da a ver el potencial de la propuesta, y la mirada del director empieza a encontrar un lugar.
 

OBJETIVOS